Linares: Ciudad Minera

La ciudad de Linares se localiza en la provincia de Jaén, muy cerca de Sierra Morena y el río Guadalquivir. Su origen más remoto lo encontramos en la Edad del Hierro, ligado al inicio de la cultura íbera, en el entorno de lo que después sería Cástulo, su núcleo urbano primitivo, cuyos restos aún pueden visitarse a sólo 5 kilómetros de ciudad. Linares cuenta con hoy unos 57.000 habitantes y su motor económico, ligado antes al mundo minero e industrial, se focaliza ahora en el comercio y el sector servicios.

La historia del Patrimonio minero de Linares, es también la historia de un Territorio. Situado al norte de Jaén, su clima es más extremo que el litoral, con inviernos fríos y veranos extremadamente calurosos y secos. Ocupa un área que se extiende desde Despeñaperros (en Sierra Morena) hacia el sur unos 40 Kms., con una anchura de este a oeste de unos 30 Kms.

Su riqueza mineral lo ha convertido en un lugar de gran valor, cuya explotación se han disputado distintas potencias mundiales a lo largo de la historia y ha sido objeto de diferentes colonizaciones a lo largo del tiempo y recibido, e incorporado a su población, emigrantes procedentes de lugares lejanos en todas las épocas históricas.

Hace 4.000 años, en la Edad del Bronce, la cultura argárica, procedente de la costa mediterránea oriental, colonizó de forma sistemática buena parte del distrito. La finalidad era exclusivamente de explotación minera y metalúrgica, para extraer cobre de los abundantes filones superficiales. Para ello, se establecieron poblados en una red que se extendía desde grandes centros, situados junto a Bailén y Linares, ascendiendo por los cauces de los ríos que fluyen desde Sierra Morena.

Más tarde, los íberos continuaron la explotación de las minas, pero también trabajaron los filones de plomo, pues ya tenían tecnología suficiente para hacer posible su obtención. Precisamente, la ciudad de Cástulo, junto a la actual Linares, era la capital de la Oretania y de su importante distrito minero. La conocida riqueza en minerales metálicos hizo que tanto los Cartagineses como los Romanos buscaran la asociación con el pueblo íbero para explotar las minas. Aníbal llegó a tomar como esposa a Himilce, hija del rey oretano, para sellar los acuerdos comerciales y mineros.

Los Romanos extendieron su dominio sobre la zona y establecieron multitud de explotaciones mineras, tanto cerca de Linares (Arrayanes, La Cruz, etc.), como en Sierra Morena (El Centenillo, Salas de Galiarda, etc.), donde la actividad extractiva y metalúrgica fue muy intensa y tuvo una gran importancia. Estaban generalmente defendidas por fortificaciones. Ellos aportaron también los primeros avances tecnológicos aplicados a las minas.

Sobre la explotación de las minas durante la dominación árabe y la Edad Media no se tienen muchas referencias. Sin embargo, los registros encontrados referentes a concesiones mineras en la zona en 1563 permiten suponer que siguieron realizándose actividades extractivas en el distrito. A partir de 1749, cuando la corona española decide establecer actividad minera en el Distrito y escoge la Mina de Arrayanes, la minería sufre un nuevo e importante impulso.

La aplicación en el Distrito de la tecnología del vapor, desarrollada en la región de Cornwall, para extraer el mineral y para mantener las minas secas, tuvo su momento inicial en 1849, cuando se instala en Pozo Ancho la primera máquina de vapor de bombeo “Cornish”. A partir de aquí comienza un enorme desarrollo de la minería, que llevó al Distrito a ser, ya en 1867, el principal productor mundial de plomo.

La época de esplendor minero dejó en Linares una arquitectura brillante y singular, vinculada a la industria y a la sociedad burguesa y proletaria. Linares aprovechó sus épocas de bonanza económica para poner en pie edificios civiles en los que expresó los alientos estéticos que por entonces proliferaban en las grandes capitales europeas. El neogótico hospital de Los Marqueses de Linares, el modernista mercado de abastos, la Estación de Almería, o la neomudéjar Estación de Madrid son buenos ejemplos de ello. De igual modo, los detalles que recuerdan el pasado minero de esta ciudad están completamente integrados en su paisaje urbano. Sus imponentes cabrias salpican muchas de las calles de Linares, que a finales del siglo XIX llegó a ser el primer productor mundial en la extracción del mineral de plomo. La llegada del ferrocarril y del tranvía como medio de transporte de mercancías y pasajeros es otra novedad de esta época, de la que se conoce el dicho: “Linares ya no es Linares, que es un segundo Madrid

Linares cuenta con seis senderos de pequeño recorrido (PR), con un total de 57,4 kilómetros. Su trazado permite conocer el patrimonio minero y algunos de los más bellos paisajes del término municipal. La mayoría parten de la ciudad y por lo general tienen un trazado circular. Además de senderismo, los senderos se agrupan en dos zonas bien definidas. La primera recorre el entorno de Arrayanes y La Cruz, mientras que la segunda zona muestra el entorno de La Tortilla y San Roque.

📸 FOTOS

Fotografías: Propias
Vídeo: Escapádate

Texto adaptado

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